Hoy, repasando las características de nuestra tierra, me he dado cuenta de que este año soportamos las condiciones climáticas más extremas de los últimos años. Y, aunque normalmente las lluvias son escasas, alcanzando mínimos de 300 litros anuales y máximos de 500, este año, y si estas condiciones no cambian, no llegaremos al mínimo.
La D.O. Rueda se eleva en plena meseta castellana entre los 700 y los 800 metros sobre el nivel del mar, nuestras tierras son altas y llanas, con inviernos fríos y largos, y éste no es una excepción ."Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo", dicen nuestros mayores y con razón.
Las primaveras son cortas, y las pasamos siempre pendientes de esas heladas tardías con mañanas soleadas que queman los brotes, y con veranos calurosos y secos de tormentas, casi siempre inoportunas, que en vez de agua, muchas veces, nos dejan granizo. Por ello, podamos tarde, en marzo o incluso en abril, ya que la brotación suele ser tardia.
La maduración es igualmente tardía, con unas 2.700 horas anuales de exposición solar, y unas diferencias de temperatura entre día y noche muy grandes. Nuestros suelos son pedregosos, con depósitos alóctonos de terrenos cascajosos.
Estas condiciones pueden llevar a pensar que es difícil el cultivo de la vid, pero aquí empieza la grandeza de nuestra tierra y la personalidad de nuestra variedad la verdejo,( El Carácter de Rueda). Las raices de la verdejo penetran hasta el subsuelo buscando el agua que se ha filtrado por los terrenos cascajosos y que la protegen de la evaporación, asegurándose el agua necesaria para todo el verano. Además, esa diferencia de temperaturas entre día y noche, hace que la planta tenga un aporte de acidez perfecto que combina con la excelente madurez gracias a nuestras 2.700 horas de insolación.
-Este año- le decía yo a mi padre- algunos viñedos lo van a pasar mal-, y él me respondía: - ¡Pareces nuevo! ¡En nuestros cascajos no!.-
Saludos y a ser buenos.
Eduardo de Iscar

